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Home Fisiología Cómo la marihuana afecta al hígado
Nov 20, 2019 5 min de lectura

Cómo la marihuana afecta al hígado

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por Emily Earlenbaugh, PhD.
Revisado médicamente por Roni Sharon, MD

Las investigaciones sobre la forma en que la marihuana afecta al hígado humano siguen siendo bastante limitadas. Sin embargo, por los pocos estudios que se han realizado sabemos que la relación entre ambos puede ser algo complicada y puede variar dependiendo de la condición del hígado en cuestión.

Para la mayoría de los individuos sanos, el uso de cannabis no debería causar complicaciones hepáticas, e incluso podría potencialmente jugar un papel protector contra el desarrollo de enfermedades hepáticas originadas por el alcohol.

Sin embargo, aquellas personas con condiciones hepáticas severas, o aquellas que estén tomando otros medicamentos, deben tener cuidado para asegurarse que están ayudando y no dañando su hígado.

Aunque la medicina todavía tiene muchas preguntas sobre la marihuana medicinal y el hígado, esto es lo que la ciencia puede decirnos.

Cómo interactúa la marihuana con tu hígado

Para entender los efectos del cannabis en el hígado, deberíamos empezar con una explicación de cómo el hígado es afectado por el sistema endocannabinoide (SEC). El SEC modula muchas de las funciones más cruciales del cuerpo humano, como el sueño, la energía, la memoria, el hambre, la inflamación y el humor, por nombrar sólo algunas, y ayuda a mantenerlas en homeostasis o equilibrio interno.

El sistema endocannabinoide puede ser activado por los cannabinoides comunes que se encuentran en la planta de cannabis, como el THC y el CBD. Pero nuestro cuerpo también produce naturalmente sus propios cannabinoides (endocannabinoides) y también activan el SEC.

(ECS Video)

Los estudios muestran que la activación de ciertos receptores endocannabinoides puede empeorar la cirrosis, potenciando factores como la fibrogénesis, la fibrosis, la ascitis y la esteatosis. Sin embargo, activar un receptor endocannabinoide diferente parece tener el efecto opuesto, contrarrestando la fibrosis, la esteatosis, la deposición de colágeno y la inflamación, promoviendo un hígado sano.

También se ha demostrado que los endocannabinoides tienen un impacto en la cirrosis del hígado. Algunos pueden incluso actuar contra la fibrogénesis, mejorando la salud del hígado. Así que los investigadores están buscando explorar más los endocannabinoides como un potencial para el tratamiento de la enfermedad hepática.

Los beneficios del cannabis para la salud del hígado

Las investigaciones existentes sobre el sistema endocannabinoide muestran que la activación de sus receptores a través de los endocannabinoides puede tener un gran impacto en el hígado, ya sea ayudando o perjudicando su progreso. Entonces, ¿cómo impacta la marihuana, una planta que activa estos mismos receptores, al hígado?

En primer lugar, es importante señalar que la investigación sobre marihuana medicinal y el hígado está todavía en sus primeras etapas, y los efectos del cannabis en el hígado se han estudiado principalmente en poblaciones con enfermedades hepáticas y no en hígados sanos. Dicho esto, un pequeño estudio examinó la influencia del consumo crónico de cannabis en la función hepática en general.

En este estudio, los investigadores no encontraron diferencias significativas en la función hepática para aquellos con niveles más altos de marcadores de THC en sangre, pero sí encontraron una función hepática ligeramente mejor para aquellas personas con niveles más altos de THC-OH. Esta investigación fue limitada debido al pequeño tamaño de la muestra, pero sugiere que el uso crónico de la marihuana medicinal no tiene un impacto negativo en la salud del hígado de los individuos sanos.

Condiciones específicas y cannabis

Otras investigaciones se centran en el cannabis y la salud del hígado en relación con condiciones o síntomas específicos. Por ejemplo, una de las condiciones en las que se han investigado los efectos del cannabis es la enfermedad hepática alcohólica. Ésta es causada por el uso excesivo y prolongado del alcohol, y el cannabis podría servir como protección para esta enfermedad.

Un estudio muy amplio encontró que aquellas personas con niveles más altos de uso de marihuana medicinal tenían niveles significativamente más bajos de esta enfermedad en todas sus etapas. Estos grandes consumidores de cannabis vieron una reducción del 45% en la esteatosis, o enfermedad de hígado graso alcohólico, una reducción del 40% en la esteatohepatitis, o hepatitis alcohólica, una reducción del 55% en la cirrosis y fibrosis alcohólica y una impresionante reducción del 75% en el carcinoma hepatocelular, o cáncer de hígado.

Otro estudio, que relaciona niveles más bajos de enfermedad hepática alcohólica con el uso de CBD, parece sugerir que el uso de cannabis (o incluso sólo de CBD) puede proteger contra los efectos mortales a largo plazo del uso de alcohol.

Pero el cannabis no sólo puede ayudar a la enfermedad hepática inducida por el alcohol. La marihuana también puede proteger contra la enfermedad de hígado graso no alcohólica. Un estudio encontró que el uso del cannabis estaba ligado a niveles más bajos de esta condición. Así que la marihuana medicinal puede ser protectora para nuestros hígados en general, no sólo como una protección contra el consumo de alcohol.

Otras condiciones específicas

Un estudio encontró que el cannabis puede proteger el hígado de pacientes que sufren de psicosis, disminuyendo el riesgo de esteatosis.

Los estudios hechos en animales también muestran pruebas de que el consumo de cannabis puede mejorar los síntomas de la encefalopatía hepática, probablemente gracias a las propiedades antiinflamatorias del cannabis. Desafortunadamente, no han habido estudios en humanos para confirmar estos resultados.

Factores de riesgo del cannabis y el hígado

(Tharakorn Arunothai/123rf )

Sin embargo, en el caso de otras afecciones relacionadas con el hígado, el consumo de cannabis puede tener interacciones más complicadas. El virus de la hepatitis C crónica, por ejemplo, puede empeorar con el consumo de cannabis. Los estudios en animales muestran que el cannabis puede en realidad empeorar la fibrosis hepática y la esteatosis en la hepatitis C. Los estudios en humanos muestran que el uso de la marihuana puede conducir a la supresión de la inmunidad antiviral en los pacientes con hepatitis C. Además, los estudios en pacientes con hepatitis C encontraron que el riesgo de esteatosis aumenta por el consumo diario de cannabis.

Por otro lado, otros estudios han reportado efectos positivos para los pacientes con hepatitis C que usan cannabis. Un estudio realizado en el 2018 encontró que los pacientes con hepatitis C que consumían cannabis tenían niveles más bajos de cirrosis y costos totales de salud más bajos que los no consumidores. En otro estudio se determinó que los pacientes con hepatitis C que consumían cannabis eran mejores en cuanto a la adhesión al tratamiento antiviral y, por consiguiente, tenían mejores resultados virológicos. Por lo tanto, para los pacientes con esta condición, el cannabis podría ser útil o perjudicial.

Otra importante área de posibles riesgos relacionados con el cannabis y el hígado son las interacciones con otras drogas. El cannabis puede interactuar con las drogas que metabolizan enzimas en el hígado, las cuales, si se toman con ciertos medicamentos, pueden causar que se vuelvan más o menos potentes y eficaces. Además, ciertas drogas pueden hacer que el cannabis sea más o menos potente.

Si bien se han realizado pocos estudios sobre estas interacciones entre medicamentos, podemos deducir que ciertos medicamentos tienen más probabilidades de tener estas interacciones. Por ejemplo, la fluoxetina, la fluvoxamina, el fluconazol, la claritromicina, el verapamilo, el itraconazol, el voriconazol y el ketoconazol tienen más probabilidades de aumentar la concentración de THC y CBD en sangre al inhibir su eliminación del cuerpo. En la otra dirección, se ha informado que la droga rifampina reduce los niveles de THC en sangre en un 20-40% y los niveles de CBD en un 50-60%.

En conclusión, el uso del cannabis está creciendo en popularidad, y eso no debe sorprendernos considerando su amplia gama de beneficios para la salud. Aún así, aunque la investigación es todavía limitada, existen algunos estudios interesantes que muestran tanto los riesgos como los beneficios del uso de la marihuana para el hígado. En el caso de las personas sanas, el cannabis no debería tener un impacto significativo en la función hepática. Incluso podría cumplir una función protectora contra el desarrollo de enfermedades hepáticas alcohólicas y enfermedades hepáticas grasas no alcohólicas. Aún así, para aquellas con hepatitis C, o aquellas que usan ciertos medicamentos, el uso del cannabis puede causar complicaciones.

Si tienes una condición hepática, es aconsejable trabajar con un médico especializado en cannabinoides para asegurarte de que estés tomando las mejores decisiones en cuanto a la salud de tu hígado.

Traducción cortesía del El Planteo

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